Abraham

Me llaman el «Padre de la Fe». Ciertamente mi Fe ha sido muy probada por Dios. Realmente muy probada por Dios. Y si hoy estoy hablándoles aquí es porque soy un pilar importante dentro de la historia de la salvación y eso no es mérito mío, es porque Dios cumplió sus promesas en mi.

Soy un personaje del antiguo testamento y mi historia es relatada ya en su primer libro, el libro del Génesis. Algunos datos curiosos sobre mi son por ejemplo que mi padre vivió 205 años o que yo hasta muy grande no tenía hijos, pues mi mujer era estéril.

Cuando tuve 75 años, que es cuando parece que la vida ya está en descenso y la fuerzas ya no son las mismas, Dios me sacó del letargo y empezó a poner nuevos proyectos en mi vida. Me pidió que deje mi tierra, mi lugar, el sitio de mis antepasados, de mi padre. Y fui a Canán, lugar que era una incertidumbre para mi, pero Dios había prometido que allí tendría una gran y bendita descendencia.
Fue difícil porque pasamos hambre y miedo, pero gracias a Dios supimos que no hay tropiezo que frustre el sueño que El tiene para nosotros. A veces los deseos de Dios parecen sólo caprichos, cosas sin sentido y cuando estamos a punto de «colgar los botines», su sueño aparece cumplido y perfecto delante de nuestros ojos. Por eso en los momentos de dificultad hay que saber que el ajetreo del camino es necesario para que se nos caigan algunas cosas del bolsillo y llegar más livianos a donde Dios quiere.

En mi vida viví enormes dificultades y contradicciones, pero confié en Dios y así pude superarlas. Y realmente puedo decir que no hay nada imposible para Dios.

Cuando yo tenia 100 años y mi esposa 90 el Señor me dice que ¡mi esposa daría a luz un hijo! ¿Ustedes e imaginan eso? Después de tanto esperarlo y cargar toda la vida con esa situación,  que tanto para mi como para Sara fue motivo de peleas y discusiones casi toda la vida, ahí estaba Dios obsquiandonos un hijo cuando ya para nosotros era tema cerrado.

Isaac nació tal como Dios lo había prometido y es él el protagonista de uno de los actos de Fe más recordados de la historia.

Cuando Dios me dio a Isaac, a quien tantos habíamos soñado, un tiempo después me pide que lo entregue  en sacrificio. ¡SE IMAGINAN! ¿Qué hubieran hecho ustedes?
La verdad que Dios pisaba fuerte en nuestars vidas y habíamos visto en primera fila sus promesas cumplidas. ¡Cómo contradecirlo a esa altura de nuestras vidas cuando habíamos descubierto que todo, por mas adverso que parezca era para nuestro bien. Asique cumpli.

Por supuesto, no se lo deseo a nadie. Imagínense. Salimos tempranito esperando que Dios me diga dónde debía ¡sacrificar a mi hijo!. Isaac cargaba la leña con la que iba a ser sacrificado y me hizo preguntas todo el camino. A mi me invadía la tristeza y a la vez la seguridad de estar haciendo la voluntad del Padre que lo supera todo. A veces pienso que también me tocó vivir eso, no para que yo crea porque yo ya creía, sino para que ustedes crean, para que vos creas. Para que hoy, después de miles de años,descubras en este ejemplo extremo que Dios también te invita a confiar en él, a abandonarte en él.

Finalmente Dios no me quitó a Isaac. Justo cuando iba a sacrificarlo Dios lo impidió y sacrificamos un animal en su lugar. Pero Dios allí no sólo estaba probando mi fe, sino que estaba diciéndote a vos hoy que le único Dios es Él y el único que sabe por qué suceden las cosas es Él y que todo lo que se nos da, es porque Él lo quiere.

A cambio de esto Dios me proveyó una numerosa descendencia y prosperidad. Más datos curiosos: Sara murió a los 127 años y yo a los 175.

Hoy soy considerado padre y fundador del judaísmo y padre de la Fe para cristianos y musulmanes. Es decir, en mi también se conjuga un encuentro ecuménico que nos dice que el Dios que nos une es uno solo y que te ama con amor personal.

Por supuesto tendría innumerables cosas y experiencias para contarles pero me resulta esencial que en este tiempo que vivimos sepan que la llave, la receta es confiar en Dios. Es la Fe. Por medio de la Fe creemos y crecemos en Dios. Y es como una gimnasia, que cuanto más la practicamos, más aptos estamos para correr y descubrir los caminos que Dios nos tiene preparados.

Otros testigos de su Amor

– La hemorroísa
– Moisés
– La samaritana

Diego García Rogel

(E-mail: garciarogeldiego@gmail.com).- Soy evangelizador y comunicador social. Nacido en Bariloche, en la Patagonia Argentina. Siempre me sentí llamado a evangelizar de modo creativo utilizando los medios y las nuevas tecnologías. Mi experiencia laboral más enriquecedora fue cuando trabajé como voluntario en Radio Vaticana para la frecuencia Español/Portugués, con motivo del Jubileo del Año 2000. Soy creador y director de "TEAMA - Ideas y Acciones Evangelizadoras": un espacio en crecimiento para evangelizar, para evangelizados y para evangelizadores. Me gusta mucho la radio y tocar la guitarra, mirar fútbol, jugar al ajedrez y al básquet y compartir momentos en familia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *